Las modas no solo existen en ámbitos tan triviales como la ropa; también alcanzan cuestiones mucho más serias, como la política. Hay personas que no mantienen una posición firme, sino que van cambiando de opinión al compás de los acontecimientos Un ejemplo claro son los republicanos de pacotilla que han proliferado en los últimos tiempos, a raíz de los sucesivos escándalos de la Casa Real, protagonizados por el propio monarca y sus nada ejemplares yernos. Sin embargo, este republicanismo improvisado se desvanece con un simple lavado de imagen. Así ocurrió cuando, ante el descrédito del anterior rey, se forzó su abdicación y se entregó la corona a su hijo, con un historial aparentemente más limpio.