La Tierra se ha transformado en un inmenso vertedero. Hay basura en todas partes: islas de plástico flotando en los océanos, montañas de residuos acumulándose junto a ciudades y pueblos, y una atmósfera cada vez más cargada de gases contaminantes. La acumulación descontrolada de desechos producidos por la actividad humana se ha convertido en un problema global que afecta a todo el planeta, aunque su origen se sitúe a miles de kilómetros de donde se sufren sus consecuencias.